La obesidad es uno de los problemas de salud más prevalentes en el mundo

La obesidad es una afección en la que la acumulación excesiva de grasa conduce a problemas de salud potencialmente adversos. Las personas obesas son más propensas a sufrir hipertensión, cardiopatías, diabetes, apnea del sueño, ictus e incluso algunos tipos de cáncer. Aunque son muchos los factores que pueden influir en cómo se desarrolla inicialmente la obesidad, la mejor manera de sobreponerse a esta enfermedad consiste en introducir cambios en los hábitos alimentarios y en el estilo de vida.

La obesidad es frecuente y afecta entre el 10 % y el 14 % de los adultos en todo el mundo. Se define como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede deteriorar la salud. La obesidad es una enfermedad debido a los problemas de salud o comorbilidades a los que conlleva. Los riesgos asociados con la obesidad incluyen cardiopatías, hipertensión, diabetes tipo 2, cáncer, problemas respiratorios y enfermedades renales y hepáticas*.1

Aunque la obesidad es, a fin de cuentas, una afección provocada por un desequilibrio entre la ingesta de calorías y el gasto energético diario (lo que comemos versus la actividad física que realizamos), son muchos los factores que pueden producir tal desequilibrio. Además de comer en exceso, existen otros factores que pueden influir en un aumento de peso involuntario, como los genes, la cultura y la infraestructura que nos rodean, las horas de sueño e incluso algunos medicamentos. Aunque algunos de estos factores no  podemos modificarlos, sí es posible adaptar el estilo de vida y la ingesta de alimentos para reducir la probabilidad de presentar obesidad o ayudar a una persona a perder el exceso de grasa que ha acumulado2.

Puesto que la causa principal de la obesidad es un desequilibrio calórico, la manera más eficaz de abordarlo consiste en corregir este desequilibrio. Tanto un aumento de la actividad (quemar más calorías) como una reducción de la ingesta (ingerir menos calorías) pueden contribuir a restablecer un equilibrio energético correcto. Incluso, la pérdida de una parte del exceso de peso y de grasa (en torno al 10 % del peso inicial), puede reducir sustancialmente el riesgo de presentar muchas de estas enfermedades secundarias*1.

En Nestlé Health Science nos comprometemos activamente a desarrollar soluciones nutricionales para ayudar a reducir la obesidad y a mejorar la calidad de vida de los pacientes que pierden peso.

  1. http://www.who.int/gho/ncd/risk_factors/obesity_text/en/. Consultado en diciembre de 2014.
  2. http://win.niddk.nih.gov/publications/understanding.htm. Consultado en diciembre de 2014.

*La lista de riesgos y síntomas no es exhaustiva; los pacientes pueden sufrir enfermedades diferentes.

Leer más
Cerrar
Una reducción de peso de entre el 5 % y el 10 % puede ayudar de forma significativa a reducir sustancialmente el riesgo de comorbilidades.
Realizar más ejercicio

REALIZAR MÁS EJERCICIO

Empezar a hacer ejercicio con regularidad puede parecer una ardua tarea para las personas obesas. Sin embargo, pequeños cambios, como subir las escaleras en lugar de usar el ascensor, aparcar el coche más lejos del destino o salir a pasear después de las comidas, pueden incrementar sustancialmente el gasto energético a pesar de llevar una vida sedentaria.

Comer alimentos nutritivos

COMER ALIMENTOS NUTRITIVOS

La razón por la que la obesidad es tan frecuente, y va en aumento, reside en parte en la disponibilidad de alimentos ricos en calorías (especialmente ricos en grasa) y/o de bajo valor nutricional (como los refrescos azucarados). La sustitución por alimentos tales como frutas, verduras y carnes magras y beber más agua puede contribuir a controlar el equilibrio calórico para afrontar mejor la obesidad.
Reconocer la obesidad

RECONOCER LA OBESIDAD

Una encuesta reciente en el Reino Unido sobre las actitudes de los pacientes ante el peso y la obesidad ha mostrado que sólo un 10 % de los pacientes clínicamente obesos creen que lo están. Hablar con un médico o dietista sobre la obesidad y el peso corporal adecuado es un paso importante para reconocer los riesgos que conlleva este estado para la salud y modificar el estilo de vida y la dieta de forma correspondiente1.


  1. http://www.sciencedaily.com/releases/2014/11/141113195023.htm. Consultado en diciembre de 2014.