Enferman más las personas mayores desnutridas y se desnutren más las personas mayores enfermas

En España, el descenso de la mortalidad y el control de la natalidad han comportado un envejecimiento demográfico, que se traduce en una importante tasa de población envejecida. Según la proyección del Instituto Nacional de Estadística, en el año 2021, 1 de cada 5 personas (20,6%) será de edad mayor o igual a 65 años1.  Ante esta realidad, hay que tener en cuenta que el propio envejecimiento provoca una serie de alteraciones fisiológicas, psicológicas y sociales influenciadas por factores intrínsecos, como la genética, y extrínsecos, como la alimentación y los hábitos de vida. Además, la presencia de procesos inflamatorios leves y patologías crónicas en la población mayor de 65 años suele ir acompañada del deterioro gradual de las funciones digestivas, osteomusculares y cognitivas. Todo ello contribuye a una pérdida de apetito o anorexia que conlleva a una menor ingesta de alimentos y a alteraciones en la digestión y absorción de nutrientes, que conlleva a un menoraprovechamiento o utilización de nutrientes, lo que puede explicar la elevada prevalencia de riesgo nutricional y de desnutrición en esta población. Por lo tanto, la prevención y la detección precoz de los déficits alimentarios, así como el control y el seguimiento periódico de la persona mayor, son los principales fundamentos para evitar complicaciones de la salud. En caso de desnutrición establecida, el uso de fórmulas nutricionales en esta población han demostrado su eficacia en la mejora del estado nutricional, favoreciendo el aumento de peso, mejorando la respuesta inmunológica y reduciendo las infecciones, acelerando la cicatrización, reduciendo los costes hospitalarios y disminuyendo la mortalidad.

[1]ABELLÁN GARCÍA, Antonio; PUJOL RODRÍGUEZ, Rogelio (2015). “Un perfi l de las personas mayores en España, 2015.
Indicadores estadís􀆟cos básicos”. Madrid, Informes Envejecimiento en red nº 10. [Fecha de publicación: 22/01/2015]. http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/enred-indicadoresbasicos15.pdf
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Un 21.2% de las personas mayores de 65 años presentan anorexia o pérdida de apetito, siendo más prevalente en pacientes institucionalizados o que viven en residencias geriátricas.

Fuente: Donini LM, Dominguez LJ, Barbagallo M, et al. Senileanorexia in differentgeriatric settings in Italy. J Nutr Health Aging 2011; 15:775–781

La prevalencia de desnutrición entre la población mayor de 65 años es del 16,6%, con un mayor predominio entre los hospitalizados (24,6%) e institucionalizados (20,8%) frente a los que viven en la comunidad (6,9%).

Fuernte: MillàVillaroel R et al. Prevalencia de malnutrición en la población anciana española: una revisión sistemática. Med Clin (Barc). 2012;139(11):502–508

Las guías clínicas de la Sociedad Europea para la Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN) recomiendan con un grado A eluso de suplementosnutricionales para mejorar o mantener un adecuado estado nutricional en las personas mayores de 65 años.

Fuente:Volkert D et al. ESPEN “Guidelines on Enteral Nutrition: Geriatrics”. ClinNutr  2006; 25: 330–360.