Síndrome del intestino irritable (SII), una enfermedad gastrointestinal frecuente

Los pacientes que sufren estreñimiento o diarrea, hinchazón y gases y otras molestias digestivas con regularidad podrían padecer síndrome del intestino irritable, una enfermedad gastrointestinal frecuente.

Entre el 10 % y el 15 % de los adultos sufren de intestino irritable (SII), y menos de la mitad de ellos son diagnosticados. Los síntomas más habituales son diarrea, estreñimiento, gases, dolor abdominal y otros problemas relacionados con la motilidad del tubo digestivo y, en especial, del intestino*.

Aunque las causas de esta enfermedad no se conocen con exactitud, la dieta, el estrés y la flora intestinal son los factores potenciales que desencadenan los síntomas de SII. También algunos  factores internos como la manera en la que el cerebro y el intestino se comunican, la genética y los niveles de determinadas hormonas y otros compuestos químicos podrían estar implicados en el SII.

El estilo de vida y los hábitos nutricionales pueden afectar a esta dolencia, siendo la dieta un aspecto importante. Así, mientras que algunos alimentos pueden hacer que los síntomas del  SII empeoren (como los alimentos con alto contenido en grasas o cafeína, o que producen gases como legumbres, algunas verduras como berza o col o algunas frutas) , otros alimentos específicos pueden mejorarlos. Conocer y evitar los alimentos que desencadenan el SII a cada persona que lo padece, llevar un registro de la alimentación y consumir progresivamente nutrientes beneficiosos como la fibra alimentaria puede reducir los síntomas.

Las nuevas investigaciones sobre probióticos muestran que estos compuestos también pueden ser eficaces para ayudar a personas con SII. Así mismo están disponibles algunos fármacos  que pueden ser de utilidad.

En Nestlé Health Science, la salud digestiva es una de las principales áreas de trabajo, y estamos comprometidos con la investigación y el desarrollo de soluciones nutricionales para pacientes que sufren enfermedades digestivas como el SII1.

  1. http://digestive.niddk.nih.gov/ddiseases/pubs/ibs/. Consulta: diciembre de 2014.

*Los síntomas enumerados no son una lista exhaustiva; los síntomas reales de los pacientes pueden diferir.

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El síndrome de intestino irritable es un trastorno de la función digestiva.
Aunque resulta muy incómodo, se pueden tomar medidas para aliviar los síntomas.

El diagnóstico médico es importante

El diagnóstico médico es importante

Casi todos podemos sufrir síntomas como los provocados por el síndrome del intestino irritable (SII) de forma ocasional, sin que estén necesariamente causados por esta alteración. Un médico puede diagnosticar realmente el SII cuando estos síntomas se han producido al menos tres veces al mes durante seis meses o más. En este caso, es importante consultar a un médico para asegurarnos de que se trata de SII y no de otra enfermedad.


Fuente: http://www.aboutibs.org/site/living-with-ibs/. Consulta: diciembre de 2014.

Algunos alimentos pueden ayudar a aliviar los síntomas

Algunos alimentos pueden ayudar a aliviar los síntomas

La alimentación rica en fibra, con cantidades bajas de azúcares como la fructosa y la lactosa, ayudan a aliviar el síndrome del intestino irritable. Alguno ejemplo de estos alimentos son los  productos lácteos bajos en lactosa como los yogures o los quesos curados, frutas como los plátanos, las naranjas o la piña y verduras como las espinacas.


Fuente: https://stanfordhealthcare.org/content/dam/SHC/for-patients-component/programs-services/clinical-nutrition-services/docs/pdf-lowfodmapdiet.pdf. Consulta: diciembre de 2014.

Elimine los alimentos problemáticos

Elimine los alimentos problemáticos

Algunos alimentos tienen mayores probabilidades de causar síntomas de síndrome del intestino irritable (SII) o de empeorarlos. Algunos ejemplos de estos alimentos son determinados productos lácteos, los edulcorantes artificiales a base de polialcoholes, el alcohol, la cafeína, los alimentos grasos y los que producen gases, como las alubias o la col. Solicite consejo a su médico o nutricionista.