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Diarrea y Nutrición Enteral

Diarrea como causa de desnutrición

LAS DIARREAS PUEDEN SER CAUSA DE DESNUTRICIÓN O DE DESHIDRATACIÓN

La diarrea aguda se define como un episodio aislado de diarrea de duración inferior a 2-3 semanas. Cuando la diarrea se prolonga en el tiempo o cuando reaparece de forma intermitente se debe investigar la existencia de una enfermedad digestiva o sistémica responsable de la misma, antes de iniciar cualquier intervención terapéutica.


La diarrea es un trastorno digestivo que puede estar relacionado con la malabsorción de los nutrientes y la pérdida de líquidos. Cualquier aceleración anómala del tránsito puede acarrear potencialmente una malabsorción y pérdida de nutrientes y a más o menos largo plazo, si no se adoptan medidas correctoras, desnutrición debido a la no cobertura de las necesidades nutricionales y deshidratación.


Las causas de la diarrea pueden ser muy diversas:

  • La diarrea puede ser provocada por medicamentos como los antibióticos, los antiácidos, tratamientos específicos etc. Estas diarreas no van acompañadas de fiebre y desaparecen cuando se interrumpe el tratamiento.
  • Las intolerancias/alergias alimentarias pueden tener también un impacto en el tránsito intestinal y provocar diarreas. Es necesario, por tanto, identificar y eliminar el alimento problemático en cuestión, evitando al mismo tiempo cualquier tipo de carencia alimentaria. Se recomienda consultar a un profesional de la salud y la nutrición para un adecuado asesoramiento dietético.
  • La diarrea puede tener un origen infeccioso: la gastroenteritis es una infección inflamatoria de la mucosa del tubo digestivo; va acompañada de dolores en el abdomen y en ocasiones, de vómitos. La gastroenteritis puede causar deshidratación temporal y requerir una renutrición puntual.
  • La gastroenteritis suele ser a menudo de origen vírico pero puede ser causada por una inflamación bacteriana o parasitaria. Cuando es de origen vírico, la gastroenteritis es también muy contagiosa y puede provocar fiebre (fiebre moderada) o sangre en las heces. Todos estos síntomas, y la propia gastroenteritis, duran por lo general menos de tres días. La gastroenteritis bacteriana es ligeramente diferente y las diarreas pueden durar hasta 2 semanas. En caso de duda o de dolor agudo, no dude en consultar a un médico.
  • El estrés también puede ser una causa de diarrea (una situación difícil en el trabajo, el fallecimiento de una persona cercana, un acontecimiento traumático, etc.).
  • La diarrea es una de las complicaciones más frecuentes asociadas con la nutrición enteral por vía sonda, cuando se requiere ésta. Para prevenirla/tratarla se deben establecer las pautas de administración así como seleccionar la fórmula nutricional más adecuadas en cada caso.

  • Diarrea y malabsorción digestiva
    La malabsorción digestiva puede ser consecuencia de una secreción insuficiente de enzimas digestivas, de una alteración de la mucosa digestiva tras un ayuno prolongado o de una enfermedad inflamatoria del tubo digestivo. Es uno de los síntomas asociados a la fibrosis quística, pero también puede producirse en la pancreatitis crónica y las mucositis intestinales. En cualquier caso se deberá consultar con los profesionales sanitarios con el fin de poder investigar y suprimir el factor desencadenante, poder realizar la reposición de agua y sales minerales así como las modificaciones dietéticas adecuadas.
    ¿Qué alimentación se recomienda en caso de diarrea?
    La alimentación puede desempeñar una función importante tanto en las causas como en el tratamiento de la diarrea
    . En caso de diarrea se aconseja deberá:
  • Fraccionar la dieta en varias comidas al día (6-8/día según tolerancia)
  • Realizar ingesta con volúmenes pequeños
  • Escoger una textura de los alimentos blanda o triturada, por ejemplo, en purés de zanahoria y de patata; compotas de manzana y plátano o de manzana y membrillo
  • Consumir carnes magras, pescado (hervido), jamón o pollo.
  • Consumir alimentos a temperatura templada
  • Realizar cocciones tipo hervido, plancha, vapor u horno según tolerancia individual
  • Evitar: fritos y guisos, condimentos fuertes, carnes rojas, cafés, chocolate, alcohol y refrescos, verduras y frutas (excepto las recomendadas, como por ejemplo el zumo de limón por su alto contenido en taninos), leche y los líquidos con elevada concentración de sales o azúcares por su alta osmolalidad.

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    La nutrición enteral (NE) puede comportar una serie de complicaciones gastrointestinales, metabólicas, sépticas y mecánicas. Las más frecuentes son las gastrointestinales y entre ellas se encuentra la diarrea. La diarrea asociada a la nutrición enteral (DANE) es frecuente tanto en el ámbito hospitalario, se da sobre  todo en pacientes críticos o quirúrgicos, como ambulatorio. Su etiología es multifactorial, destacando la prescripción a estos pacientes de antibióticos de amplio espectro y el empleo de fórmulas pobres en fibra que pueden alterar la microflora del colon, con una consecuente disminución en la producción de ácidos grasos de cadena corta. La disminución de estos ácidos grasos conduce a la alteración del equilibro de absorción agua/sodio y predispone a la diarrea. A parte de estos factores, otros relacionados con la técnica de administración de la nutrición, infecciosos o relacionados con el propio paciente, pueden participar en la predisposición a la diarrea1.

     

    La diarrea impacta negativamente en los pacientes, tanto por la incontinencia fecal que conlleva en algunos casos como por las alteraciones hidroelectrolíticas. También puede provocar la suspensión de la nutrición enteral con lo que puede ocasionar un  empeoramiento de su estado nutricional 2. La prevención y correcto tratamiento de la DANE con un soporte nutricional adecuado son una de las cuestiones a tener en cuenta ante el inicio de una nutrición enteral en el paciente1.

     

    1. García de Lorenzo y Mateos A, Montejo González JC.  La fibra en la alimentación. Paciente crítico. Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral. Barcelona;2004.
    2. Majid HA, Emery PW, Whelan K. Definitions, attitudes, and management practices in relation to diarrhea during enteral nutrition: a survey of patients, nurses, and dietitians. Nutr Clin Pract. 2012;27(2):252-60.

    Bibliografía complementaria:

    1. Lochs H, Allison SP, Meier R, Pirlich M, Kondrup J, Schneider S, et al. Introductory to the ESPEN Guidelines on Enteral Nutrition: Terminology, definitions and general topics. Clin Nutr. 2006;25(2):180-6.
    2. García de Lorenzo y Mateos A, Montejo González JC.  La fibra en la alimentación. Paciente crítico. Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral. Barcelona;2004.
    3. Homann HM, Senkal M, Kemen M, Lehnhardt M. The beneficial effects of PHGG in enteral nutrition in medical and surgical patients. Clinical Nutrition Supplements (2004) 1, 59–62
    4. Meier R, Gassull MA Consensus recommendations on the effects and benefits of fibre in clinical practice. Clin Nutr 2004 (S); 1:73-80.
    5. Velázquez M, Davies C et al. Effect of Oligosaccharides and Fibre Substitutes on Short-chain Fatty Acid Production by Human Faecal Microflora. Anaerobe 2000;(6)2;87-92.
    6. Escudero E, Gonzalez P. La fibra dietética. Nutr Hosp. 2006;21 (Supl.2).7
    7. Okubo T et al. Effects of partially hydrolized guar gum intake on Human Intestinal Microflora and its Metabolism.Biosci Biotech Biochem 1994,58(8).1364-69.
    8. Spapen H et al. Soluble fiber reduces the incidence of diarrhea in septic patients receiving total enteral nutrition: a prospective, double-blind, randomized, and controlled trial. Clin Nutr 2001:20(4):301-5.