Elementos Basicos de la Alimentacion Enteral

Hay una gran cantidad de preguntas a considerar sobre quién, qué, cuándo y por, qué respecto a la nutrición enteral de su hijo.

Seguramente se encontrará con obstáculos a lo largo del camino. A menudo, comprender en qué consisten hace que sea más sencillo superarlos. El primer paso para gestionar los posibles problemas de la alimentación enteral es identificarlos. Con el conocimiento se consigue una mayor confianza y comodidad.

En este apartado, abordaremos información importante sobre la nutrición enteral que necesita saber.

Encontrará recomendaciones útiles si su hijo sufre de presencia de residuos gástricos, estreñimiento, diarrea o malestar estomacal, y también abordaremos otras afecciones, como la deshidratación y la aspiración.

Aprenda también a cómo solucionar la obstrucción de una sonda, así como rutinas para mantener una buena higiene bucal y de la piel.

No importa el problema o la necesidad, confíe en el equipo sanitario para todo lo que necesite, consultándole a medida que le vayan surgiendo las preguntas.

Escuche lo que otras familias tienen que decir y cómo abordaron la PC y la alimentación enteral.

Referencias bibliográficas:

Cómo reducir los problemas gastrointestinales


Los problemas gastrointestinales son bastante comunes en niños que reciben nutrición enteral. Identificar el origen de la incomodidad es clave para encontrar las posibles soluciones.

Comparte tus observaciones e inquietudes con el equipo médico antes de realizar cualquier cambio en la pauta de alimentación diaria de tu hijo. Algunas veces bastará con medidas simples para aliviar el problema.

Los problemas gastrointestinales pueden incluir: residuos gástricos, estreñimiento, diarrea y malestar abdominal.

¿Qué son los residuos gástricos?

Los residuos gástricos son restos sólidos y/o líquidos de una toma de nutrición enteral anterior que permanecen en el estómago más tiempo de lo normal e incluso pueden estar en el estómago al inicio de la siguiente toma.

Si hay residuos gástricos, tu hijo puede escupir o vomitar. Supone un problema si ocurre con la suficiente frecuencia como para que tu hijo no reciba la cantidad total de la fórmula y como consecuencia deje de ingerir unos nutrientes muy valiosos.

Si los residuos gástricos permanecen en el estómago más de dos horas después de completar una toma puede significar que la fórmula no se está vaciando hacia el intestino tan rápido como debería.

Las posibles causas pueden incluir:

  • Cómo se administra la nutrición
  • El tipo de fórmula
  • La cantidad de fórmula que se administra
  • La velocidad de administración

Posibles soluciones que puede probar (a consultar con el médico):

  • Ajustar cómo se administra la nutrición, o cambiar la fórmula
  • Espaciar las tomas. Más tiempo entre tomas puede dar tiempo al estómago para vaciarse.
  • Ajustar la velocidad de administración para proporcionar la fórmula durante un período de tiempo más prolongado
  • Se ha demostrado que algunas fórmulas se vacían del estómago más rápidamente que otras, por lo que cambiar de fórmula podría ser una opción.

¿Qué pasa si mi hijo presenta estreñimiento?

Con la nutrición enteral las deposiciones pueden ser menos frecuentes de lo habitual. Si tu hijo sufre estreñimiento, puede sentir molestias o tener gases

Las posibles causas pueden incluir:

  • No se está administrando una cantidad suficiente de agua
  • Falta de fibra o cantidad insuficiente de fibra en la fórmula
  • Imposibilidad de realizar actividad física suficiente.
  • Ciertos medicamentos

Posibles medidas a seguir:

  • Administra agua adicional a través de la sonda de alimentación siguiendo las instrucciones de tu profesional sanitario.
  • Consulta al médico o dietista para comprobar si tu hijo debe cambiar a una fórmula con fibra o si debe añadir un suplemento de fibra.
  • Si tu hijo puede, aumenta su actividad física realizando juntos actividades divertidas.
  • Pide al profesional sanitario que revise los medicamentos de tu hijo para que compruebe si pueden provocar estreñimiento

¿Qué hacer en caso de diarrea?

Es normal que un niño que recibe nutrición enteral pueda presentar deposiciones frecuentes o acuosas, pero si presenta cuatro o más deposiciones sueltas o acuosas al día, habla con tu médico.

Posibles causas:

  • Medicamentos
  • La velocidad de administración es demasiado rápida
  • La fórmula puede haber sido contaminada después de su apertura
  • Intolerancia a la fórmula

Posibles medidas a seguir:

  • Debido a que las emociones pueden afectar a la digestión, debes intentar que tu hijo esté relajado durante la alimentación.
  • Saca los envases abiertos de fórmula del frigorífico al menos 30 minutos antes de la alimentación, para permitir que la fórmula adquiera la temperatura ambiente.
  • Ponte en contacto con el profesional sanitario que atiende a tu hijo para que valore ralentizar la velocidad de administración.
  • No uses ninguna fórmula que haya permanecido abierta a temperatura ambiente durante más tiempo del recomendado por el fabricante
  • No uses ninguna fórmula que haya permanecido abierta en el frigorífico durante más de 24 horas
  • Valora con tu profesional sanitario cambiar a una fórmula especial que contenga ingredientes de fácil digestión.
  • Lávate las manos exhaustivamente antes de abrir el envase o de manipular la fórmula.
  • Sustituye el contenedor de nutrición y las sondas según las instrucciones de tu profesional sanitario.

¿Qué pasa si mi hijo tiene malestar estomacal?

De forma ocasional, su hijo puede sentir náuseas, eructar o vomitar si tiene molestias estomacales.

  • La fórmula se está administrando demasiado rápido
  • La fórmula está demasiado fría
  • Demasiada fórmula en una toma
  • Estar tumbado en posición horizontal durante la alimentación
  • Realizar demasiada actividad física justo después de la alimentación
  • Intolerancia a la fórmula

Posibles medidas a seguir:

  • Consulta al profesional sanitario que atiende a tu hijo para que valore ralentizar la velocidad de administración.
  • No refrigeres los envases de fórmula sin abrir.
  • Saca los envases de fórmula abiertos del frigorífico al menos 30 minutos antes de la alimentación, para permitir que la fórmula adquiera la temperatura ambiente.
  • Asegúrate de que estás siguiendo las instrucciones en cuanto a la cantidad prescrita de fórmula y/o la velocidad correcta de flujo.
  • No permitas que su hijo se tumbe en posición horizontal durante una toma o justo después de ésta. Debe permanecer sentado o tumbado en un ángulo de 30-45 grados durante la alimentación y durante la hora posterior a la misma.
  • Si así lo ha indicado el médico, comprueba los residuos del estómago de tu hijo antes de reiniciar la siguiente toma.
  • Pide al médico o dietista de tu hijo que reevalúe la fórmula que está tomando. Es posible que tengáis que cambiar a una fórmula que contenga más calorías en un menor volumen o a una fórmula especial que contenga ingredientes que sean más fáciles de digerir y absorber.

Los problemas gastrointestinales pueden ser un obstáculo, pero, con los consejos y recomendaciones adecuados, aprenderéis a lidiar con los diferentes desafíos de la nutrición enteral.

Referencias bibliográficas:

1.PEN Group. 2007. A Pocket Guide to Clinical Nutrition. 3rd Ed. United Kingdom: Selectprint Ltd.
2.Dietitians Association of Australia. 2015. Enteral nutritional manual for adults in health care facilities. New Zealand. Available at: https://daa.asn.au/wp-content/uploads/2015/04/Enteral-nutrition-manual-January-2015.pdf
3.Webster-Gandy, J., et al, 2006. Oxford Handbook of Nutrition and Dietetics. Oxford handbooks. Oxford: Oxford University Press.
4.NHS Choices. 2017. Dehydration. NHS UK. Available at: https://www.nhs.uk/conditions/Dehydration/

La deshidratación y las aspiraciones no deben tomarse a la ligera


Con la nutrición enteral pueden aparecer afecciones tales como la deshidratación y las aspiraciones. Las causas pueden estar directamente relacionadas con la nutrición enteral o pueden no tener relación alguna. Solo vuestro equipo de profesionales sanitarios podrá identificar claramente estas causas. Sin embargo, tu atención y tus observaciones son fundamentales para encontrar la mejor solución para tu hijo.

Deshidratación

Algunos signos tempranos de deshidratación son la sed y la orina de un color amarillo más oscuro de lo normal. Entre los signos más graves están la sequedad de los labios, la lengua y la piel, y la disminución de la producción de orina.

Posibles causas:

  • La fórmula es demasiado concentrada (contiene demasiado poca agua)
  • Diarrea frecuente
  • Fiebre prolongada
  • No tomar suficiente agua
  • Una herida está supurando grandes cantidades de líquido
  • Sudoración intensa

Medidas a seguir

  • Administrar a tu hijo la cantidad prescrita de agua cada día antes y después de sus tomas de nutrición.
  • Si tu hijo presenta fiebre, diarrea, supuración excesiva de sus heridas o sudoración intensa, consulta al médico para que determine la cantidad de agua que tu hijo necesita.

Aspiración

La aspiración se produce cuando la fórmula entra en los pulmones y generalmente provoca tos, atragantamiento y dificultades para respirar. Consulta al médico inmediatamente si aparecen estos síntomas.

Posibles causas:

  • Postura inadecuada durante la alimentación.

Recomendaciones:

  • Comprueba que la sonda está colocada correctamente.
  • Mantén a tu hijo sentado o tumbado en un ángulo de 30-45 grados (aproximadamente la altura de dos almohadas) durante la alimentación
  • Haz que tu hijo permanezca sentado durante al menos una hora después de la alimentación
  • Si tu hijo toma nutrición enteral por la noche, sigue las instrucciones del médico para elevar la parte superior de la cama.
  • Si parece que tu hijo tiene gases, está irritable, parece incómodo o ha estado vomitando, no inicies la alimentación. Consulta al médico inmediatamente si aparecen estos síntomas.
  • Si así lo ha indicado el médico, comprueba los residuos del estómago de tu hijo antes de iniciar la siguiente toma

La deshidratación y la aspiración son dos situaciones que deben controlarse de forma exhaustiva. Si no se tratan, pueden aparecer problemas graves de salud. Junto con tu equipo sanitario, puedes ayudar a tu hijo a prevenir o superar estos obstáculos.

Referencias bibliográficas:

1.PEN Group. 2007. A Pocket Guide to Clinical Nutrition. 3rd Ed. United Kingdom: Selectprint Ltd.
2.Dietitians Association of Australia. 2015. Enteral nutritional manual for adults in health care facilities. New Zealand. Available at: https://daa.asn.au/wp-content/uploads/2015/04/Enteral-nutrition-manual-January-2015.pdf
3.Webster-Gandy, J., et al, 2006. Oxford Handbook of Nutrition and Dietetics. Oxford handbooks. Oxford: Oxford University Press.
4.NHS Choices. 2017. Dehydration. NHS UK. Available at: https://www.nhs.uk/conditions/Dehydration/

¿Qué hacer en caso de obstrucción de la sonda de nutrición enteral?


Una sonda de nutrición enteral está obstruida cuando la fórmula no fluye adecuadamente a través de la sonda. Las posibles causas podrían ser un pliegue o una doblez en la sonda, que la fórmula se ha secado o que hay un medicamento que está bloqueando la sonda.

Posibles soluciones:

  • Asegúrate de que no haya pliegues ni dobleces en la sonda
  • Lava con agua la sonda antes y después de cada toma (pregunta al médico cuánta cantidad de agua debe usarse en cada lavado).
  • Lava la sonda con agua a temperatura ambiente antes y después de administrar medicamentos.
  • Si la sonda está bloqueada, no intentes quitar tú mismo lo que la bloquea. Consulta al médico para que te dé instrucciones de qué hacer.

En general, te aconsejamos que consulte a su profesional sanitario cuando:

  • La fórmula no fluye de forma adecuada a través de la sonda a pesar de que ya se ha comprobado que no hay pliegues o dobleces en la sonda.
  • La sonda se ha desplazado hacia adentro o hacia afuera.
  • La sonda se ha salido.
  • Hay fugas importantes de líquido alrededor de la sonda (el vendaje se ha mojado más de una vez al día).
  • Ves cambios que pueden indicar la presencia de una infección, de intolerancia alimentaria o de otro problema de salud.
  • La zona de la piel alrededor de la sonda presenta signos de infección (zona enrojecida, caliente al tacto, firme al tacto, sensible).
  • Observas más drenaje que de costumbre y el drenaje huele mal.
  • Observas supuración sanguinolenta o de tono marrón en la sonda.
  • Aumento o descenso repentino en la cantidad de supuración a través de la sonda.
  • Tu hijo sufre de náuseas y/o vómitos persistentes.
  • Tu hijo tiene fiebre de 38 °C o superior
  • Observas pérdida o ganancia de peso inusual y/o repentina (más de 1 kg al día).
  • Tu hijo tiene estreñimiento (ausencia de deposiciones durante dos días o dificultad para defecar).
  • Tu hijo tiene diarrea (cuatro o más deposiciones blandas o acuosas al día)
  • El estómago de tu hijo presenta gases o está distendido y tenso
  • Aumentan los residuos estomacales*

*El equipo de profesionales sanitarios te explicará y te formará sobre cómo medir los residuos estomacales. Tendrás que consultar al profesional sanitario que atiende a tu hijo sobre qué cantidad de residuos estomacales son preocupantes. Esta cantidad dependerá de la edad y el peso del niño, del volumen total de fórmula que está recibiendo y de su horario de alimentación.

Referencias bibliográficas:

1PEN Group. 2007. A Pocket Guide to Clinical Nutrition. 3rd Ed. United Kingdom: Selectprint Ltd.
2.Dietitians Association of Australia. 2015. Enteral nutritional manual for adults in health care facilities. New Zealand. Available at: https://daa.asn.au/wp-content/uploads/2015/04/Enteral-nutrition-manual-January-2015.pdf
3.Webster-Gandy, J., et al, 2006. Oxford Handbook of Nutrition and Dietetics. Oxford handbooks. Oxford: Oxford University Press.
4.NHS Choices. 2017. Dehydration. NHS UK. Available at: https://www.nhs.uk/conditions/Dehydration/

¡La salud bucal y de la piel también son importantes!


Independientemente del tipo de sonda que utilice tu hijo, es importante que mantenga una buena salud bucal y de la piel1

Salud bucal:

Te recomendamos los siguientes pasos para mantener una buena higiene de la boca de tu hijo. Sigue también cualquier otra instrucción especial que te indique el equipo médico de tu hijo.1

  • Lávale los dientes, las encías y la lengua al menos dos veces al día usando un cepillo y una pasta dental suaves. Para humedecer la boca, usa una esponja oral.
  • Humedece sus labios con bálsamo labial o con una crema hidratante con lanolina. Para evitar que se le corten los labios, intenta que no se pase la lengua por los labios, si es posible.
  • Informa sobre cualquier hemorragia o acontecimiento poco habitual en la boca de tu hijo a tus médicos.

Salud de la nariz:

Si tu hijo está siendo alimentado a través de una sonda nasogástrica o nasoyeyunal, el paso de la sonda a través de su nariz puede causarle dolores leves o puede que observes la aparición de moco grueso y seco en sus fosas nasales. Es importante cuidar el estado de la nariz de tu hijo. Sigue estos pasos.1

  • Cambia diariamente la tirita que mantiene la sonda en su sitio. Cuando vuelvas a colocarla, déjala un poco suelta para que la sonda no se roce con las fosas nasales.
  • Limpia las fosas nasales al menos una vez al día con una toallita suave o con bastoncillos de algodón humedecidos con agua templada.
  • Elimina los residuos de la tirita con un disolvente de adhesivos especial.
  • Elimina las costras de las fosas nasales con un bastoncillo de algodón humedecido en agua templada.
  • Aplica bálsamo labial o una crema hidratante con lanolina en los bordes interiores de la fosa nasal.
  • Notifica cualquier enrojecimiento, hemorragia o entumecimiento al médico de tu hijo.

Salud de la piel:

Si tu hijo lleva una sonda de gastrostomía o yeyunostomía, también es muy importante cuidar la piel alrededor del lugar de inserción de la sonda.1

Siga estos pasos:1

  • Lávate las manos cuidadosamente.
  • Retira el vendaje y la cinta adhesiva antiguos, teniendo cuidado de no dañar la sonda
  • Lava la piel de alrededor de la sonda diariamente con jabón y agua siguiendo las instrucciones de los profesionales sanitarios
  • Elimina las costras que pueda haber alrededor del lugar de inserción de la sonda (usa bastoncillos de algodón humedecidos con agua templada).
  • Comprueba a diario el lugar de inserción de la sonda en busca de signos de enrojecimiento, dolor, hinchazón o supuración poco habitual. Informa a tu profesional sanitario de cualquier cosa poco habitual
  • Seca concienzudamente la piel de alrededor de la sonda. Los puntos de inserción de sondas de gastrostomía o yeyunostomía que han cicatrizado no suelen requerir vendajes especiales. Si te han dicho que apliques un vendaje, sigue las instrucciones del médico.

Por encima de todo, recuerda que estás haciendo todo lo que está en tu mano para conseguir que la nutrición enteral de tu hijo sea tan positiva y libre de problemas como sea posible. ¡Mantén esa actitud!

Referencia bibliográfica:

1.PEN Group. 2007. A Pocket Guide to Clinical Nutrition. 3rd Ed. United Kingdom: Selectprint Ltd.

2.Dietitians Association of Australia. 2015. Enteral nutritional manual for adults in health care facilities. New Zealand. Available at: https://daa.asn.au/wp-content/uploads/2015/04/Enteral-nutrition-manual-January-2015.pdf

3.Webster-Gandy, J., et al, 2006. Oxford Handbook of Nutrition and Dietetics. Oxford handbooks. Oxford: Oxford University Press. 4.NHS Choices. 2017. Dehydration. NHS UK. Available at: https://www.nhs.uk/conditions/Dehydration/