La nutrición enteral no tiene que asustarnos.

Tu profesional sanitario te recomendará una fórmula específica teniendo en cuenta el diagnóstico médico de tu hijo, sus requerimientos nutricionales y la pauta de nutrición enteral más adecuada. La nutrición enteral solo debe usarse bajo supervisión médica.

Existe una amplia gama de fórmulas de nutrición enteral para niños disponibles en el mercado, en diversos formatos y envases. Se consideran una nutrición completa que puede sustituir completamente a la alimentación oral. Esto se debe a que contienen proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas, minerales y el agua suficientes para ayudar al crecimiento y desarrollo del niño y evitar deficiencias, cubriendo sus necesidades nutricionales específicas. El tipo y la cantidad de cada uno de estos nutrientes es diferente en cada fórmula, por lo que tu equipo médico dispondrá de muchas opciones para cubrir las necesidades de tu hijo.

Fórmulas estándar

Una fórmula estándar es una fórmula que se ha diseñado para niños con una digestión normal y que incluye todos los nutrientes necesarios para un niño en fase de crecimiento. Algunas fórmulas estándar pueden usarse tanto para nutrición enteral como para alimentación oral y algunas contienen ingredientes añadidos, como la fibra, para fomentar la regularidad del tránsito intestinal.

Fórmulas peptídicas

Las fórmulas peptídicas o a base de péptidos contienen las proteínas, fraccionadas en componentes más pequeños (llamados péptidos) para que sean más fáciles de digerir. Son nutricionalmente completas, lo que significa que contienen todos los nutrientes necesarios para un niño que está creciendo.

Otras opciones

Se pueden preparar también fórmulas “caseras” con alimentos naturales que se trituran en la batidora, aunque es difícil asegurar de esta forma las necesidades nutricionales del niño. La mejor opción en caso de querer incluir alimentos naturales en la dieta es usar una fórmula de nutrición enteral como base y mezclarla con frutas, verduras, yogur, carne o pescado. Un profesional sanitario deberá revisar la “receta” o los diferentes ingredientes utilizados para garantizar que se cubren los requerimientos nutricionales del niño.

Ten la seguridad de que todas las fórmulas de nutrición enteral han sido creadas especialmente para proporcionar todos los nutrientes necesarios para ayudar en el crecimiento y desarrollo del niño, en una forma y cantidad que tu hijo pueda tolerar.

Intolerancias

Si sospechas que tu hijo no está tolerando una fórmula, informa a tu médico o dietista para que te ayuden a encontrar la causa de la intolerancia y te recomienden una alternativa. Algunas veces puede ser tan sencillo como cambiar la fórmula. Hay fórmulas que han sido creadas especialmente para mejorar la tolerancia, lo que puede ayudar a aliviar los problemas digestivos.

Alergias alimentarias

Si sospechas que tu hijo presenta síntomas de alergia alimentaria después de la ingestión de una fórmula, consúltalo inmediatamente con tu profesional sanitario.

Los síntomas de la alergia alimentaria pueden ser de leves a graves, e incluyen:

  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea
  • Sangre en las heces
  • Erupciones, ronchas o picor en la piel
  • Dificultad para respirar o sibilancias
  • Hinchazón de los labios o de los párpados

La alergia alimentaria es diferente de la intolerancia, y requiere un control mucho más estricto. La alergia es una respuesta inmunológica a una o más proteínas incluidas en la alimentación. Por ejemplo: la proteína de leche de vaca, los frutos secos, el pescado, el marisco, los huevos, la soja y el trigo. Muchas fórmulas de alimentación enteral contienen proteína de la leche o de la soja, o pueden haber sido elaboradas en la misma instalación que otros productos que contienen alérgenos, como el trigo o los frutos secos. Si un miembro de la familia padece alguna alergia alimentaria, aumentan las probabilidades de que otros familiares, como tu hijo, puedan estar afectados.

Como cualquier otro alimento, las fórmulas de alimentación enteral deben almacenarse cuidadosamente. Las instrucciones específicas normalmente se indican en la etiqueta de la fórmula, pero de forma general:

  • Conserva la fórmula sin abrir en un espacio limpio y seco a temperatura ambiente.
  • Si solo se usa una parte del envase de fórmula, coloca el tapón, indica la fecha y la hora en la que se abrió y guárdalo en el frigorífico.
  • Úsalo entre las 4 horas (a temperatura ambiente) y 24 horas posteriores a su apertura (si está refrigerado). Si no lo usas en 24 horas, deséchalo.
  • Saca la fórmula del frigorífico 30 minutos antes de su uso para que se atempere y no produzca molestias estomacales.
  • No calientes la fórmula en el microondas ni en los fogones.