La nutrición personalizada basada en la ciencia puede contribuir a un nuevo modelo económico para el sistema sanitario.
Los países desarrollados y en vías de desarrollo se enfrentan al aumento constante de los costes relacionados con la sanidad y las pensiones para sus poblaciones, que están envejeciendo. Los campos de la geriatría y la gerontología necesitan afrontar con eficacia las crecientes demandas de una población, que cada vez tiene una esperanza de vida mayor.
El tres por ciento del PIB mundial se pierde como consecuencia de enfermedades crónicas de gran impacto social como la diabetes, la obesidad y el sobrepeso, según un análisis realizado por Pricewaterhouse Coopers1. Hoy en día, ya existen más de mil millones de personas obesas en el mundo, y 300 millones de ellas sufren obesidad mórbida, la forma más extrema de obesidad.
Las enfermedades crónicas representan el 60% de todas las muertes, y en los próximos años se prevé que aumenten un 17% más.
Los costes sanitarios en Estados Unidos crecerán del 15% al 29% del PIB y la previsión en los países emergentes no es muy diferente. Se prevé que, para 2015, China gastará 500.000 millones de dólares sólo en costes sanitarios, Rusia 300.000 millones y la India 200.000 millones.
Nuestro actual sistema sanitario, que se centra básicamente en el tratamiento de personas enfermas, no parece sostenible y requerirá una reestructuración radical.
Nestlé cree firmemente que la prevención de las enfermedades crónicas y agudas debe jugar un papel mucho más importante en la creación un sistema sanitario más sostenible. La personalización que permite la ciencia nutricional puede convertirse en el primer paso, y el más eficiente, hacia una política de prevención activa que proporcione un mayor bienestar y una mejor calidad de vida a la población, sin que los costes sanitarios se vean afectados.
Referencias
1) PricewaterhouseCoopers Working Towards Wellness - an Indian perspective 2006; 15